miércoles, 16 de abril de 2014

El sueño de mi bebe: 4 meses.

Júlia ya tiene más de 4 meses. Esta creciendo que ni me entero. El tiempo me esta pasando muy muy rápido.
Con la mayor recuerdo estos mismos primeros meses con muchas dudas, muchos miedos y la verdad es que con esta segunda maternidad las cosas están siendo muy distintas. Me agobio en muchas ocasiones, pero no sufro como sufrí con Paula, ni tengo miedos de ningún tipo. También influye el hecho de que es una bebe muy tranquita, siempre tiene una sonrisa en la cara para todo el mundo y pocas son las veces que llora sin consuelo.

Sus rutinas siguen siendo muy regulares. Come cada 4 horas igualmente y ahora parece que en algunos bibis tengo que augmentarle la dosis porque se los acababa hasta la última gota. Le hago más y sigue bebiendo así que ale, ¡a comer! Pero de momento no hemos introducido alimento solido y hasta los 6 meses tomará solo leche de fórmula.

SUS SIESTAS:

He estado muy pendiente de las siestas de mi peque. Como os conté en la primera entrada sobre el sueño de mi bebe, Júlia es una niña que puede estar despierta perfectamente dos horas totalmente tranquila, pero estaba empezando a hacer siestas muy cortitas (unos 45 minutos) y empecé a observarla.

La primera vez que lo hizo pensé que seria algo puntual, así que me puse en alerta pero sin darle importancia. Pero volvió a hacerlo en varias ocasiones más.
No parecía estar mala, ni que estuviera incubando algo así que después de varias siestas cortas y después de notar su inquietud con tantos despertares opté por poner un poco de mi parte y ayudarla a volver a regularse. Quería alargarle las siestas.

Se dormía y en unos 40 o 45 minutos notaba que protestaba y se movía, me ponía a su lado, le daba el chupete de nuevo y la calmaba desde la cuna. En algunas ocasiones con eso bastaba pero en otras acababa despertándose del todo y tenia que cogerla y dormirla de nuevo. Esta segunda parte ya costaba mucho más porque al haber dormido y estar relativamente descansada le costaba el doble conciliar el sueño así que lo intentaba durante un ratito y si veía que no podía ser abandonaba la misión para no ponerla nerviosa y a volver a intentarlo para la siguiente siesta.
Así estuve más o menos una semanita o 10 días.

Conseguí que alargara sus siestas y ahora en la gran mayoría de ellas duerme dos horas seguidas sin despertar. En alguna de ellas puede que despierte, pero son días puntuales.

Para dormirla he de admitir que esta pasando por una etapa en la que me cuesta ayudarla a conciliar el sueño para las siestas. Tuvo unos días en que se dormía casi completamente solita en su cuna pero ahora a vuelto a necesitar más de mi ayuda (que evidentemente no le voy a negar jamás) y hemos vuelto un poco como a retroceder, por así decirlo. Pero eso es lo que ocurre precisamente cuando tienes un bebe, te van haciendo cambios y tu tienes que ir amoldandote a sus necesidades constantemente.
Así que estoy en proceso de observación, intentando averiguar porque le cuesta tanto rato dormirse. Quizás necesita estar más de una hora y media despierta, o quizás es todo lo contrario... Tendré que probar a ponerla unos minutos más tarde a dormir y ver su reacción.
La observación es la clave.

POR LA NOCHE:

Por las noches ya casi ha dejado de tomar su bibi. Hay noches que lo necesita y noches que no. Se suele despertar siempre a las 10 de la mañana así que duerme 12 horas.
Normalmente se despierta entre una y tres veces. Le doy su chupete y la calmo un poquito y se vuelve a dormir sin grandes problemas y si no es así doy por sentado que tiene hambre y le doy su bibi de 120ml.

ENVOLVERLA:

Empecé a envolverla justo pocos días después de escribir la primera entrada sobre el sueño de mi bebe y quiero recomendarlo con gran ímpetu ahora con conocimiento de causa pues ha sido de una gran ayuda para lograr relajar a mi nena.
Si lo probáis contadme como os ha ido. Podéis leer más sobre envolver al bebe en esta entrada.



viernes, 11 de abril de 2014

Destete nocturno (parte II)

PREVENIR LA NECESIDAD DEL DESTETE:

La necesidad de destetar por la noche viene reñida a nuestro cansancio arrastrado durante meses.

Nuestro bebe no tiene ninguna necesidad de ser destetado, probablemente duerme de maravilla haciendo sus 20 chupetones nocturnos a diario. Los que tenemos un problema somos nosotros, que nos cuesta dormir decentemente y estamos llegando a un límite emocional y físico importante. La falta de sueño provoca mucho estrés, mucho desánimo y mucha irritabilidad. Querer mejorar las noches es muy humano y no tiene que ser un suplicio para nuestro bebe si lo hacemos de la manera correcta.

Pero debemos saber que en muchos casos (no todos) evitar sentir la necesidad de destetar por la noche a largo plazo se puede lograr con unas simples pautas que podemos poner en práctica desde bien chiquititos y que pueden prevenir los suficientes despertares como para llegar a dormir de una forma más o menos aceptable. Tan aceptable que podamos llegar a no pensar en destetes hasta pasados muchos meses.


LA RELACIÓN PECHO-SUEÑO

Los bebes aprenden a base de relacionar conceptos. Ven una cuchara y saben que van a comer, escuchan la melodía de antes del sueño y saben que tienen que dormir.
Si les dormimos siempre siempre siempre al pecho de forma rutinaria acabarán relacionando el pecho con el dormir y necesitarán mamar cada vez que pasen de una fase a la otra del sueño porque es así como han aprendido que deben dormirse.
Para el bebe no es malo, de hecho, el pecho induce al sueño, les relaja y realmente nos ayuda a la hora de calmarles y ayudarles a dormir.. Pero puede resultar realmente agotador para la madre si durante meses esta relación permanece en el tiempo, puesto que los despertares casi con total seguridad incrementarán en vez de reducirse.

Tampoco es necesario prescindir totalmente de esta preciada herramienta que la naturaleza a puesto sabiamente a nuestro alcance. Además estas relaciones no las aprenden de la noche a la mañana y tampoco lo aprenden porque un día lo hagamos, no es necesario ser extremistas.

Nuestro bebe recién nacido se relajará mientras mama y se adormecerá en nuestro pecho y para nosotras será un gran aliado y un alivio saber que es tan fácil calmar a nuestro bebe.

EVITAR LA RELACIÓN PECHO-SUEÑO

Evitar este hábito a la hora de dormir a un bebe no es tan complicado, nuestro bebe no tiene porque sufrir y tampoco tenemos que obsesionarnos. Estamos estableciendo una base, no tiene que salir bien a la primera ni siempre, y tampoco dormiremos del tirón desde el primer día solo porque lo pongamos en práctica. Nuestro bebe necesitarà comer y necesitara de nuestro pecho mucho tiempo. Es una base para ver resultados a largo plazo y prevenir infinitos despertares a la larga.
Además es importante ser cautelosos y no obsesionarnos demasiado, no hay que ser exigentes ni forzar algo a una edad demasiado temprana. Evitar que un recién nacido se duerma en el pecho puede resultar una misión imposible y una tarea frustrante para nosotros. Los bebes recién nacidos se suelen dormir al pecho o al biberón con mucha frecuencia. Esto es normal porque cuando son muy pequeños duermen mucho y comen poco pero seguido.

La decisión: 

Evitar esta relación (pecho-sueño) es algo que también debemos valorar nosotros como padres, debemos tomar nuestras propias decisiones según lo que sabemos.

¿cuando empezar? 

Con dos mesecitos más o menos (dato personal) yo creo que ya podemos empezar a poner en practica el truquito. Probablemente ya no nos duelen los pezones, el bebe ya se engancha fácilmente al pezón y nosotras ya producimos leche adecuadamente a la edad del pequeño. Nuestro bebe ya pasa más ratos despierto. Ya hemos pasado lo más complicado (por decirlo así) y podemos dedicarnos a más cositas. Tenemos la mente más despejada y estamos más seguras de nosotras mismas. No debemos pedirnos demasiado. Por eso creo que es mejor darnos un tiempo y habituarnos primero a la nueva vida. Si creemos que podemos empezar antes pues adelante.

¿como?

Quizás nuestro bebe ha hecho una buena toma hace 10 minutos pero poco después reclama el pecho de nuevo, esta vez por una razón distinta: Tiene sueño.

Intentaremos siempre estar bien seguros de lo que el bebe demanda. Si es hambre le daremos pecho y que tome su buena toma. Es importante observar a nuestro bebe e intentar captar sus señales para atender correctamente sus necesidades reales.

Intentaremos no solucionarlo todo del mismo modo. Si tiene sueño le ponemos a dormir, si tiene hambre le ponemos al pecho, si esta sobre-excitado lo apartamos del escenario, si tiene el pañal sucio se lo cambiamos etc...

Si tiene sueño le haremos el ritual  antes del sueño que habéis establecido (bajamos luces, cantamos o ponemos música, le decimos que va a dormir la siesta... por ejemplo), y si vuestro pequeño necesita del pecho para relajarse se lo ofreceréis, pero cuando veáis que el pequeño se relaja, su respiración se ralentiza o empieza a abrir y cerrar los ojos le retirareis el pecho y lo sustituiréis por unas palmaditas, un ssshhh, una caricia (lo que creáis que funciona con vuestro peque) y le dejareis en la cama casi dormido. Si protesta intentareis calmarle primero desde la cuna o la cama familiar y si no es posible le volveréis a dar pecho )si es con eso con lo que creéis que se calmará) y luego repetiréis el proceso.

No os desaniméis si no sale a la primera, repito. Es a base de repetir las cosas que vuestro bebe aprenderá. La clave esta en la constancia, en seguir intentando. Habrá un día que funcione y otro no. No pasa nada, es normal. Solo hay que seguir probando.

Poco a poco, a medida que va creciendo podremos pedirle un pelín más de independencia a la hora de conciliar el sueño. Podremos dejarle cada vez un pelín más despierto en la cuna.

Conclusión:

Con esta pequeña técnica es posible que no sintamos la necesidad de destetar por la noche pasados los meses porque posiblemente sea mucho más llevadero. No son lo mismo 4 o 5 despertares que 20 por tetadas continuas.





jueves, 27 de marzo de 2014

Destete nocturno


Sobre lactancia no suelo hablar mucho en este blog porque no me siento con derecho a hacerlo.
No he dado de mamar a ninguna de mis dos hijas, ya lo sabéis, y no es lógico que sea yo la que os hable sobre lactancias.

Pero es evidente que la lactancia es uno de los pilares claves en la rutina diaria de nuestros chiquitines y por lo tanto tiene especial relación con el sueño de éstos.

En estas próximas entradas me gustaría hablaros sobre el destete nocturno (parcial o completo) respetuoso.


Pero antes de empezar con métodos y trucos me gustaría analizar un poco con vosotras lo que supone la lactancia nocturna tanto para el bebe como para la madre.

Mi fuente de información ha sido: el debate científico sobre la realidad del sueño infantil que os recomiendo leer sin duda. Aquí un pequeño resumen:

LA LACTANCIA DURANTE LA NOCHE:

En varios estudios ha sido demostrado que los bebes de pecho se suelen despertar más veces para mamar que los bebes de biberón.
También esta comprobado que los bebes que duermen con su madre despiertan más a menudo para mamar que las que duermen en solitario, aunque dichos despertares no son sinónimo de mal sueño o sueño no saludable, más bien todo lo contrario.
Pero a la misma vez se ha observado que las madres que amamantan duermen más horas y de mejor calidad que las mamas que dan bibi y más si estas primeras practican el colecho (comparten cama).
La propia naturaleza ya se encarga de que la madre pueda reponer fuerzas.

Esto es debido a las hormonas que segregamos al amamantar, como la oxitocina y la prolactina, que tienen la capacidad de relajar a la madre de tal forma que incita y favorece el sueño de ésta.

Además, esta comprobado que el amamantamiento nocturno es altamente importante a la hora de establecer y mantener una lactancia exitosa. Debemos tener en cuenta que la estimulación nocturna del pecho ayuda a producir los niveles de leche adecuada para su bebe puesto que son esas las tomas que producen un mayor incremento de prolactina (hormona de relajación, pero también la responsable de la producción correcta de leche).

Podemos llegar a la conclusión de que la naturaleza tiene un plan para la maternidad y las crías que vienen al mundo, lo que ha cambiado es la sociedad en la que vivimos y en la que intentamos integrarnos de la mejor forma posible intentando conciliar la vida cotidiana con la maternidad consciente. Encontrar nuestro propio equilibrio es tarea ardua.

¿CUANDO DESTETAR?

Teniendo en cuenta todo lo citado hasta el momento es recomendable no pensar en destete nocturno hasta como mínimo los 6 meses de edad, sobre todo si lo que queremos es una lactancia prolongada y mantener esos 6 meses de amamantamiento exclusivo.

¿PORQUE DESTETAR?

Vivimos en una sociedad donde el trabajo, el reloj y las prisas forman parte del día a día y muchas veces hacer compatible la maternidad y la vida cotidiana, como decíamos, puede resultar muy agotador si las noches tienen por costumbre ser un infierno. Si la situación se nos os hace insostenible y nos esta afectando el ánimo y el carácter estamos en nuestro derecho a hacer cambios en el caso de que sea eso lo que queremos.

También pudiera ser que sufriéramos el llamado episodio de agitación por amamantamiento y os vierais con la necesidad de abandonar una lactancia o, como mínimo, reducirla. Podéis leer más aquí. Pilar Martinez nos cuenta en su blog (maternidad continuum) lo que supone este trance para una madre que da el pecho.

O puede que sencillamente ya no deseéis dar el pecho más por la noche. Porque sí y punto.

Las razones solo las tenéis que saber vosotros.

Decidir destetar durante la noche es algo muy personal. Cada familia tiene sus propios motivos y quien decide abandonar la lactancia materna, sea por la razón que sea, no debe sentirse mal ni debe ser juzgada por nadie.


Seguiremos....

domingo, 9 de marzo de 2014

Mi pediatra on line y el sueño del bebe. Parte II

En esta entrada os hablaba sobre la pagina de mi pediatra on line y de sus artículos. Os traje aquí algunas de las cosas que me parecieron más interesantes y hoy quiero seguir con ello.

En la primera parte os dejé con un par de preguntas al aire:
Nosotros como padres debemos hacernos la pregunta: ¿Deseamos reducir los despertares al mínimo? ¿Dormimos bien en camas compartidas?

La edad de los 6 meses:

Suele ocurrir que a partir de los 6 a 8 meses el bebe empieza a experimentar una serie de cambios que pronto se ven reflejados en el sueño de éstos. Nuestro bebe es ahora más activo y más consciente de lo que le rodea.  Su sueño esta cambiando (incorpora nuevas fases de sueño que tiene que aprender a dominar) y ahora sabe y entiende de qué manera debe dormirse. Si su ritual para dormirse hasta el momento incluye los brazos de la madre, o el pecho o el movimiento probablemente ahora lo pedirá más que nunca y en más ocasiones y como es de la única forma en qué él sabe conciliar el sueño sencillamente lo reclamará porque lo necesita y si nota que su madre esta cerca con más razón aún.

Si dormimos con él en la misma habitación, al estar tan cerca, probablemente ahora ya nos costará distinguir lo que es un despertar nocturno de lo que son esos ruiditos de los que hablábamos en la entrada anterior (y en los que no teníamos que hacer nada). Intervendremos dando el pecho, o acunándolo en innumerables ocasiones y estaremos acabando de convencer a nuestro pequeño de que eso es lo que tiene que reclamar cada vez que lo necesite durante toda la noche. Eso pueden ser una, dos o 20 veces.

En esta franja de edad también ocurre que introducimos la alimentación complementaria, y me llama mucho la atención lo que el pediatra dice: es importante evitar luchar con el niño para que coma el alimento sólido pues lo único que logramos es que acaben rechazando la comida y pidiendo aquello que desean realmente tomar, el pecho, y sobretodo cuando se lo dan sin rechistar, por la noche. 
No hay prisa con la introducción del alimento sólido y si se lo da la madre es prudente que primero le ofrezca el pecho y luego la comida (aunque probablemente entonces solo tome dos o tres cucharadas).
Además nuestro bebe tiene que ir bien servido de pecho, contacto y apego durante todo el día puesto que si no es así lo reclamará y con razón a altas horas de la madrugada y esos despertares se incrementarán más aún.

El problema en estos casos no lo tiene el bebe, él duerme y en muchas ocasiones casi ni se entera pero su madre sí. Esa madre (puede que padre) acaba agotada, con unas ojeras hasta el suelo y con un humor de perros.

De nuevo:

Toca decidir si deseamos ayudar a poner remedio intentando reducir esos despertares o por el contrario preferimos esperar. Me remito a las mismas preguntas que al principio.
Eso es tarea nuestra individualmente, como familia.


Posible solución:

Si lo que deseamos es mejorar una situación que a nosotros personalmente nos está desquiciando los nervios y nos está llevando por el camino de la amargura lo que el pediatra propone es sacar al bebe de nuestra habitación y enseñarle a dormirse poco a poco de forma un pelín más autónoma. Evidentemente para aquellos padres que colechan a gusto y duermen y descansa toda la familia este consejo sobra pero puede que para algunos sea una solución a considerar.

Solo con sacarlo de la habitación ya evitaremos escuchar esos ruiditos que los bebes hacen y que a nosotros nos despiertan pero en los que ellos no nos necesitan.

Y, evidentemente, si lo que deseamos es crear un ritual de sueño nuevo en el que no sea de total necesidad nuestra presencia nuestro bebe lo aprenderá mejor si las condiciones del antiguo ritual no están a su alcance inmediato. Es decir, si su madre no esta justo al lado.





Seguiremos....

P.D: Estoy empapándome de información sobre la lactancia y el sueño. Quiero traeros aquí todo lo que he ido recopilando sobre el tema y lo plasmaré tal cual lo leo (con enlaces incluidos) puesto que evidentemente, en lactancia, como sabéis, no soy experta y no quiero meter la pata.

Por otro lado estoy pensando en volver a recuperar los viernes especial en el blog. Os pido vuestra opinión al respecto y si quisierais colaborar me podéis escribir al mail, estaría encantada.








sábado, 1 de marzo de 2014

Mi pediatra on line y el sueño de los bebes. Parte I

No hace mucho me topé con un articulo compartido en facebook escrito por un pediatra, donde éste hablaba sobre el sueño infantil y sobre como dormir a un bebe en su cuna sin dejarle llorar a solas.

Cada vez son más los profesionales que se vuelcan en dar más opciones a los papás para que el descanso de la familia en general pueda ser placentera.

Me ha gustado este articulo porque no se decanta ni para un lado ni para otro. Da herramientas suficientes como para que cada familia opte por la que más le convenga o más le agrade.

Quiero extraer de este articulo algunas ideas clave que dividiré en varias entradas, pues tengo la sensación de que el tema dará bastante de sí.

MI PEDIATRA ON LINE.

Con respecto al sueño de nuestros hijos antes solo teníamos dos variantes: o Estivill, colecho o resignarnos a esperar. Pero cada vez son más los que defienden el punto intermedio y la verdad es que me entusiasma verlo.


Estivill: La otra opción que se conoce más hasta el momento es el método Estivill. Hay muchos padres que siguen poniendo en práctica este método. Algunos por falta de información y opciones. Otras veces quizás por presión social. Pero me cuesta creer que haya algún papá al que le importe tres pitos oír llorar a su bebe sin consuelo.

Colecho: Son muchas las familias que optan por esta opción y duermen excelentemente en familia. Y debería de ser una opción más aceptada culturalmente, pues es muy válida y muchos papas deberían contemplarla como alternativa razonable.
El colecho (compartir cama con el bebe) no es para nada contraproducente para nuestro hijo ni muchísimo menos, pero no todos los papas desean compartir cama con sus hijos. Sé de familias que acaban colechando a disgusto con el fin de poner solución a un problema de sueño que incluso a veces con todo y eso no mejora o en el mejor de los casos el único que descansa es el bebe. Y, seamos sinceros, tampoco es justo que el bebe conviva con unos padres irritados por falta de sueño.
Hay otras familias que tienen muy claro incluso desde antes de que nazca el bebe que no desean practicar el colecho, o lo han probado pero no les convence.
Los motivos para negarse a compartir cama con el bebe son irrelevantes, personales e incuestionables. Cada familia sabe los suyos.

Entonces, para estos papas que no desean dejar llorar a sus hijos a solas pero tampoco contemplan como opción el colecho, ¿tienen ellos alguna otra variante que cumpla unos requisitos también respetuosos con sus hijos? Sí, esta claro que sí, pero no es la más sencilla de llevar a cabo. Con Estivill en una semana o menos lo tendríamos solucionado, con esta alternativa podemos tardar meses, pues respetamos el ritmo del bebe y su necesidad de cada etapa.

Existe una realidad innegable: Y es que los bebes se despiertan por la noche.

Los motivos pueden ser muchos y variados: hambre, mal estar, incomodidad...pero en muchísimas ocasiones los bebes se despiertan porque al pasar de una fase a la otra del sueño no saben como volver a dormirse solos y reclaman aquello que les ayuda a conciliar el sueño de nuevo, ya sean nuestros brazos, el movimiento, el chupete o incluso el muñeco con el que duerme.

Cuando un padre se propone enseñar a dormir a su hijo no es para desatender al niño que se despierta por hambre, por incomodidad o por mal estar... cuando un padre se propone enseñar a dormir a su hijo es solo para lograr que no sea necesario acudir en el caso del salto de fase.

La idea, como dice el pediatra, es intentar hacer compatible que se atiendan las necesidades del niño y que a la misma vez los padres disfruten de la mejor calidad de sueño posible. El objetivo es reducir el numero de despertares nocturnos de los padres al mínimo. Difícil, pero no imposible.

Para esto debemos entender varias cosas:

Hay despertares que en realidad no lo son.

Sí, aunque no os lo creáis en muchas ocasiones nuestro bebe está durmiendo aunque a nosotros no nos lo parezca.
Los bebes hacen ruidos y se mueven durante la noche.
Cuando unos padres llevan meses sin dormir, llega un punto en el que ante cualquier ruido o signo de despertar el padre más cercano al bebe interviene de forma instintiva para lograr "dormir" a ese bebe de nuevo hablándole, moviendo la cuna y en el peor de los casos incluso cogiéndole. Pero la realidad es que en muchos casos ese bebe ya estaba dormido y esa intervención era del todo innecesaria.

¿Que puede pasar en estos casos?
Ese bebe hace ruidos y se mueve porque esta pasando de una fase de sueño a la otra. En la gran mayoría de los casos seguiría dormido sin más problemas pero al haber interferido lo que logramos es todo lo contrario, pues le hemos estimulado y por lo tanto despertado. Además de que no le estamos dejando practicar el control de su sueño, y cada vez le serán más necesarias nuestras intervenciones.

El truco es claro: "si el bebe hace ruidos y se mueve pero sigue tranquilo, no hagas nada."

¿Cual sigue siendo el problema para algunos padres (que no todos, porque no todos somos iguales) si éstos duermen cerca de ese bebe aunque no interfieran en estos casos?

Que la madre o padre que oye los ruidos y los movimientos del niño se despierta, sabe que no debe interferir, pero ya se ha despertado. El bebe duerme, y duerme bien pero nosotros no.


Aquí es cuando nosotros como padres debemos hacernos la pregunta: ¿Deseamos reducir esos despertares al mínimo? ¿Dormimos bien en camas compartidas?


En mi caso yo he dormido con mi hija en la misma habitación durante dos meses. Soy muy sensible a los ruidos cuando todo está en silencio así que la he pasado a su habitación. Con la mayor me pasó lo mismo y a los 4 meses también la cambié a su habitación. ¿Como dormís vosotros mejor?